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Hola a todos
He hecho tantos viajes y he visitado tantos sitios, que es posible que a algunos de mis amigos o visitantes les puedan interesar, así que, preparados para visitar conmigo?
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20 h en Lisboa
Una escala. Y como ya conozco la ciudad de otras veces, me dediqué sólo a pasear por zonas que no había visitado y alguna otra, comer bien y dormir lo mejor posible.
Llegué a las 10 y media más o menos de la mañana y después de un cafecito reconfortante, me acerqué a un céntrico hotel, para dejar mi mochila y patearme la ciudad, ya que hasta las 14, no se hacía el check-in. Mi hotel estaba cerca de la Plaza del Rossio, y después de atravesar la plaza, llena de fuentes y árboles, tomé unas escaleras automáticas que en dos tramos, te subían hasta la mitad de la cuesta para ir al Castillo.




No subí más, porque ya había estado dos veces, después bajé por la calle, por la que lo hace el famoso tranvía lisboeta.

Deambulé un poco por la plaza, viendo las tiendas de sardinas en lata, y me fui a comer. Hui de los fast foods y decidí comer en un Restaurante . Comí muy bien y tomé un vino tinto del país que me gustó mucho, pero que no supe cuál era, aunque le pregunté al camarero. Después de comer y hacer el check-in y descansar un poco, me fui a hacer la ruta de la tarde. Como estaba cerca del Elevador de Santa Justa, cerrado desde el accidente que hubo hace varios años, accedí desde allí por las escaleras hasta la Rua do Carmo, y hasta el Chiado. Y el barrio alto. Bajando después hacia el Museo Arqueológico do Carmo, dónde están las ruinas de la Iglesia, que se produjeron en el famoso terremoto del siglo XVIII.


Por unas empinadas calles, llegué hasta la Estación del Rossio. Después de tomar una meriendita, me acerqué hasta la Estación de ffcc de Santa Apolonia, por la que saldría al día siguiente, por el camino, había una iglesia con una fachada espectacular.


La estación, parecía una de los años 50 de España. En saco con dos andenes y uno en el centro. 4 vías en total y fuera de la estación, ya había más vías a los dos lados. Los vagones de los de hace 50 años. Al día siguiente, tomé un tren hasta Entroncamento, dónde enlazaba con el que salía de allí hasta Badajoz. Cuatro horas para menos de 300 km. Era un automotor de un solo vagón, con un acceso con varios escalones y una apertura de puertas, de hace la tira. Tenía un wc, no había enchufes, ni nada. El paisaje, totalmente rural. Una experiencia, como si viajara en España, en el pasado.
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Tres días en Oporto
Oporto es un destino atractivo para los españoles, está cerca, tiene mucho ambiente, tiene de todo, cosas para ver, pase0s en barco, sitios para tomar una cerveza o un vino, bodegas, etc.-
Yo fui tres días laborables en abril, y estaba a tope de gente. Yo pensaba, ¿estos chicos no estudian?¿no trabajan? papás con niños en edad escolar, unas colas de miedo. También es una ciudad cansada, unas enormes cuestas para bajar de la parte alta a la baja, pero también hay un funicular que no sale mal de precio, eso o numerosas escaleras y rampas.
Puedes tomar un autobús que te lleve por todo el centro, o el metro. También hay tranvías y dos líneas con vehículos antiguos.

Por ver cosas, la Catedral Románica, no es muy cara entrar, no la puedes ver sin abonar entrada.


Hay varias Iglesias con mosaicos en la fachada gratuita,

La famosa librería del centro, como está tan de moda, había tres colas, y delante de cada una, la hora de entrada. Había para esperar dos horas a pie firme. El Palacio de la Bolsa, que es muy bonito, con una entrada bastante cara, (15€ en 2026), la Iglesia de San Francisco, que merece mucho la pena ver su decoración barroca, también cara (14€ en 2026).

El puente de hierro, se lleva la palma de visitas y es gratuito, cuando paseas por la parte de arriba, vibra si hay mucha gente. La vista es espectacular.


Y abajo a la orilla del río, las terrazas siempre llenas. Es típico un paseo por el río en barca. No es muy caro.

Y al pie del puente al otro lado, las bodegas del famoso «Vino de Oporto».

También puedes ir en el tranvía antiguo que recorre la orilla del río, no es muy caro pero siempre hay mucha gente.
Para los amantes de tranvías antiguos, hay un Museo (Museo del Carro eléctrico).

La mayor parte de sitios para comer, son brunch, hamburgueserías y pizzerías, como en todas partes y enseguida te ponen las «francesinhas», un sandwich típico de allí, en el que el pan de molde usado lleva la tostada que es el doble por lo menos de la normal y va relleno de pollo o carne, con una salsa por encima y un huevo frito. En todas partes te aceptan pagar con tarjeta.
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Una mañana en Tui/Tuy. (Pontevedra).
Tuy (como se nombra en castellano), es un pueblecito, al lado del río Miño, muy cerca de Portugal, que está como a una hora escasa de Vigo por carretera. Comunicado por tren y bus, aunque desde abril de 2026, hasta no se sabe cuando, la vía férrea esta cortada y en obras.-Hay mucho tráfico entre Vigo y Tuy, y las carreteras y autopistas tienen muchas cuestas y curvas. Pero merece la pena llegar hasta allí. Yo fui en temporada baja, y se respiraba la paz por sus callejuelas. Hay sitios para tomar café y algún dulce de la zona.
Fue una de las siete capitales del Reino de Galicia. Está en un montículo, a orillas del Miño y del otro lado Portugal, con Valença do Miño. Históricamente por aquí pasaron todos, la acondicionaron los suevos, después con los visigodos, el Rey Witiza, la hizo su Sede, más tarde los árabes y los cristianos, la arrasó Almanzor, hasta que Doña Urraca, por el año 1071, restauró la Urbe, Más tarde fue portuguesa, y finalmente en el siglo XII, pasó a manos del Obispado. Se amuralló y dotó de defensas.
La Catedral, románico-gótica, fuertemente amurallada, desde su parte posterior hay unas terrazas en las que se divisa el Miño y Portugal.





Tiene un bonito caserío, con callejuelas que merece la pena recorrer.
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Vigo-Urzáiz
Cuando llegas a un hotel, la primera pregunta que te hacen, es si traes coche, si tienes Parking, etc, o si necesitas un taxi para o desde el Aeropuerto. Hoy la gente está concienciada que vienes en coche o en avión. Y hay muchísimas personas que por una u otra razón, vienen en transporte público, ya sea tren o autobús. Y estos últimos años mi Blog está destinado a todos los que usan el transporte público para moverse. Aunque les sirve igual a los que utilizan su coche particular. Hay ocasiones, como es mi caso, que he tenido que dejar el coche y pasarme al tren o bus.

En Vigo, hay dos estaciones, la que utilizan los trenes que vienen de Madrid es Vigo-Urzáiz. Es subterránea y está en el subsuelo de un Mega Centro comercial. Y a su lado está la estación de autobuses para toda la zona. Es fácil de moverse con escaleras mecánicas y ascensores, y en algunos autobuses se compra el billete al mismo conductor, no existiendo el billete de ida y vuelta. Así que si vas con dinero, debes llevar monedas, pues no cambian billetes. No todas las líneas que vuelven a Vigo, vuelven a la Estación de Autobuses, por lo que es necesario preguntar al conductor, ya que pueden tener una parada en Vigo y llegar a otro punto, pero claro, los visitantes, desconocemos la ciudad.
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Una escapada, Peñafiel (Valladolid)
A menos de 200 km de Madrid, Guadalajara, Ávila, Salamanca, a 150 km de Zamora, A 100 km de Palencia o Burgos, A 220 de Vitoria, Logroño o Bilbao, a 260 de Santander y a casi 300 de Zaragoza se encuentra este pueblo, que merece la pena visitar, y yendo en coche, se puede pasar el día perfectamente.
Lo primero, que hay que prever es llegar al Castillo antes de las once menos cuarto, y tener sacada la entrada de la visita por Internet. A las 11 comienza la visita guiada, que es muy interesante y antes o después se puede ver el museo del vino, que es muy interesante y ocupa un ala del castillo.



Terminas la visita como a las 12’30, y conviene bajar al pueblo, dejar el coche en un parking bajando el castillo y buscar un lugar para comer, hay muchos asadores, ya que el lechazo y el cordero son típicos aquí. Si vienes en día laborable, como fui yo, están todos cerrados y sólo hay algunos, pocos restaurantes, con menú del día, pero lejos de estos platos. Merece la pena ver el Museo de Arte Sacro, y el Convento de San Pablo con un ábside mudéjar, maravilloso,

así como la Plaza del Coso, que está todo muy cerca y allí se celebraban corridas de toros y todas las celebraciones.

El resto de Iglesias, no las podrás ver a no ser que casualmente estén abiertas. Hay parques como el de la Judería con una terraza y enfrente una zona verde con un molino, sobre el río Duratón.

Y eso es todo. Organizándose bien, lo puedes ver en un día.
Si vienes en bus, ya tienes que hacer noche. Hay una línea de Aranda de Duero a Valladolid.
Un hotel muy bueno, de cuatro estrellas, en el antiguo convento de Las Claras. AAZ Las Claras. En recepción te venden vino, y dulces de las monjas. Y tiene un desayuno espectacular.
También hay varias bodegas, que ya serían para estar un fin de semana y hacer alguna cata, en el mismo pueblo está Protos.-(Foto de abajo)

Y la imagen del Castillo, se ve desde todos los sitios.-
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Sagunt/Sagunto
Historia Romana con escasos restos.
Tenía ganas de ir a Sagunto, su historia romana, y la propaganda sobre su Teatro Romano, en un enclave muy bonito, en una colina a los pies de una fortaleza, una parte de una calle, bastante ancha y bien conservada, una puerta del circo, y otras cosas diseminadas por la ciudad, me animaron a ir un par de días.
Pero realmente me decepcionó un poco. En un primer paseo por la zona antigua, me encontré con la Oficina de Turismo, que alberga en su interior un fragmento de un muro del templo de Diana, y un pequeñísimo museo con cuatro cosas. Desde allí un paseo hasta el Teatro Romano.(siglo I y II) El enclave perfecto, en una ladera, pero la adaptación a escena, que no reconstrucción, no había podido ser más catastrófica. Se había tapado el 90 por ciento del graderío con mármol y la escena se había levantado con ladrillo amarillo, y habían puesto dos trozos de columnas para que se viera que era romano. Según la guía, dijeron que habían reclamado a la justicia y que falló, en que se retirara «lo reconstruido», pero que no se pudo, porque destruía lo que había debajo. A la bajada hay un Museo con cuatro cosas de estilo romano y dos togados que sí, que merecen la pena.


Lo único que merece la pena de verdad, es la calzada que se encontró bajo un campo de fútbol y que se ha preservado, al construir una casa encima, dejándolo todo a la vista y visitable. Tiene una alcantarilla en el centro y entradas laterales a las casas que había.
Más lejos, «la puerta del circo», medio enterrada, y sin circo. Y más allá dos mojones de piedras en el río, que dicen son los restos del puente romano.

Me decepcionó totalmente.
Lo que me encantó fue la Fortaleza, en la cima del monte, última estribación de la Sierra Calderona. Es enorme, tiene siete recintos, Según entras, está el Foro, con restos romanos y a la izquierda, una Alcazaba árabe con fortificaciones de los franceses, y una fortaleza cristiana, que conserva todavía muchas paredes. las vistas desde allí espectaculares. Y un pequeño museo que es digno de ver. La entrada es gratuita.



La judería, también es bonita para pasear, arcos, para señalar la entrada y callejuelas.

Sus dulces típicos llevan batata. El puerto y playas a 3 km.
Estuve alojado en un Bed and breakfast, fantástico, en pleno centro, «B&B Domus Atilia. Os lo recomiendo, las habitaciones fantásticas, no tiene ascensor y tiene un pequeño patio con una pequeña piscina. Es con desayuno incluido, (por eso es un B&B).
Tiene estación de ff.cc. y está a 45 minutos de Valencia, por si quieres hacer una excursión y no llevarte el coche. Y el Hotel a 5 minutos de la estación.
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Recorriendo la Costa de Vizcaya. Etapas 1 y 2.-
Desde Bilbao hasta Zumaya.
Aprovechando unos días que tenía libres en el mes de marzo, tomé el tren en la estación de Madrid-Chamartín hasta Bilbao. Allí en la misma estación, en Enterprise, alquilé un coche, para hacer el recorrido.
Me alojé en Bilbao, en un hotel céntrico, entre el Teatro y el Ayuntamiento.

Mi itinerario, empezó en Bilbao capital, Portugalete-Santurce- y en la otra orilla, por Neguri, la Playa de Sopelana, hasta Plentzia, y la Playa de Gorliz.-



Hacia Plentzia Guetxo-Ereaga Puente en Portugalete
Mi segunda etapa, fue subir directamente, por Begoña y cerca del Aeropuerto hasta Bakio, dónde por ser temporada baja había muy pocos sitios abiertos, pero me senté en una terraza a ver la playa, cerca de Bakio y antes de la Central Nuclear de Lemóniz, esta Armintza, con esta preciosa isla.



Playa de Bakio S. Juan de Gaztelugatxe desde Bakio
y desde allí a San Juan de Gaztelugatxe, una vez que dejas la carretera general y siguiendo las indicaciones, llegas hasta la entrada, y desde aquí tienes dos opciones. Bajar por una carretera sin tráfico, que da más vuelta, pero es más cómodo o tirarte directamente por la montaña. No es broma. Hay una bajada impresionante, una rampa tremenda, para bajar, y no caes directamente porque hay una barandilla para agarrarse. Pero merece la pena bajar por aquí, por el paisaje, luego vuelve por la carretera. ATENCIÓN, no se puede ir en chanclas porque es peligroso. Una vez que llegas abajo, viene la escalera con 200 peldaños, que va serpenteando hasta la ermita. Allí apenas caben diez o quince personas. Id pronto, pues está muy bonito con poca gente.



Desde aquí , una tirada hasta Bermeo, famoso por sus conservas, dónde comí y me senté en una terraza. Y ya por la tarde a Mundaka dónde me alojé en un apartamento, frente a la playa.-



Puerto de Mundaka Playa desde el Apartamto. Puerto de Bermeo
Estuve en los Apartamentos Mundaka.-https://apartamentosmundaka.com/
Mi tercera etapa, saliendo desde Mundaka, llegar hasta Gernika. Retrocediendo después, pero por la otra orilla de la ría de Mundaka y por las playas de Laida y de Laga, llegar a Elantxobe.
Mi cuarta etapa, desde Mundaka, hasta Lekeitio, y bajando por la costa hasta Ondarroa y Lekeitio. Llegando a Zumaia, dónde me alojé.
Mi quinta etapa, desde Zumaia, me acerqué hasta Azpeitia, para ver el Museo Vasco del Ferrocarril, y me adentré en la provincia de Guipúzcoa, visitando Guetaria y Zarauz.
Desde Zumaia y por la AP 8 regresé a Bilbao, para dejar el coche, y volver a Madrid.
Por las fechas que eran, no encontrabas a nadie, días laborables, prácticamente no había turismo, y me hicieron unos días estupendos, con sol, fresco, pero se podía estar. Disfruté con los paisajes, y la gastronomía. Tampoco había problema en los alojamientos.
Bilbao es una interesante ciudad, que lo tiene todo, el casco viejo, un poco sombrío, por la altura de las casas y la orientación, pero puedes encontrar cervecerías para tomarte unas cañas con sus pintxos. Si quieres pasear, puedes hacerlo por las orillas del Nervión, hasta Portugalete o Lutxana. Si no quieres conducir, tienes el metro. Desde que arreglaron y limpiaron de fábricas esta zona, da gusto pasear. Si prefieres la parte moderna de la ciudad, tienes buenas avenidas con el comercio habitual conocido, El Corte Inglés y grandes marcas, así como varios museos, el de Bellas Artes, el Guggenheim, etc.-
Para hacer el recorrido de mi primera etapa prescindí del coche y utilicé el metro. Puedes ir en el metro hasta Lutxana y bajarte, para dar un paseo por la zona. Prácticamente enfrente se encuentra Baracaldo, una ciudad industrial. Puedes tomar otra vez el metro hasta Neguri. Hay varios Palacios y una calle con unos chalets muy bonitos cerca de la playa. El metro de Bilbao llega hasta Plentzia, puedes pasear, acercarte a las playas de Plentzia y Gorliz. Y comer en alguno de los restaurantes de la zona. Después de comer, tomas otra vez el metro hasta la estación de Areeta. A menos de 500 m está Getxo y puedes cruzar a la otra orilla, por el famoso Puente Colgante, o Puente de Vizcaya. Esa población es Portugalete. Y desde allí puedes volver en Metro hasta Bilbao.
Al día siguiente, me preparé la mochila, para hacer mi ruta , llevaba mucho tiempo queriendo hacerla y mereció la pena. Tomé la carretera que sube hacia el Aeropuerto y desde allí y por carreteras comarcales, llegué a la Playa de Bakio. Como era temporada baja, apenas había dos o tres cafeterías abiertas y como hacía bastante aire, me senté al resguardo en una que estaba en la misma playa, viendo desde mi sitio el inmenso arenal.- Y como a dos o tres km está la entrada a la zona de Gaztelugatxe. Por unas carreteras estrechas, llegué al Parking, donde estaba la entrada. Desde aquí había dos posibilidades, por una carretera sin tráfico, que daba bastante vuelta, pero era cómoda, o dejarte caer por una tremenda cuesta, que menos mal que tenía una barandilla para agarrarse, porque de no ser así, había llegado directamente al agua. Es una pendiente tremenda. Es un sitio, al que hay que ir, con buen calzado ya que si vas en chanclas, te matas directamente. Una vez que llegas abajo del todo, comienzan las casi trescientas escaleras que hay hasta la ermita. El recorrido es espectacular, el mar no estaba muy tranquilo y golpeaban algunas olas, por las rocas. Arriba, no cabe mucha gente, pero al ser marzo, estábamos solo cuatro personas.
A mí que me gusta la naturaleza, me empeñé en llegar al Cabo Machichaco para ver el faro. Sales de la carretera general y por una más estrecha, llegas hasta él. Allí puedes ver la naturaleza al máximo. Desde allí fui hasta Bermeo, dónde comí y me senté en una terraza al sol. Y desde allí llegué a los Apartamentos Mundaka, que estaban como a 100 metros de la playa, y se veía todo por los ventanales.
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Mis 100 Viajes a Barcelona. 2022 (y 4)
Casas Batlló, Vicens, Hospital Sant Pau y Torre Bellesguard.
La casa Batlló, fue construida por Emilio Salas, profesor de Gaudí en 1875 y remodelada por éste. Está situada en el número 43 del Paseo de Gracia. En 1903 lo adquirió el industrial Josep Batlló. Le concedió Libertad total a Gaudí que pasó de derribar el edificio a hacer una reforma integral.



https://www.casabatllo.es/antoni-gaudi/casa-batllo/historia/
En los años 50 dejó de pertenecer a los Batlló y pasó a manos de la familia Bernat en los 90, que se abre al público.-
La casa Vicens, es el primer encargo que recibe Gaudí. Esta casa está situada en la Villa de Gracia, pueblo agrícola y poco poblado. Se instalaron muchas fábricas. Y en 1897 se unió a Barcelona. En 1883 su dueño pidió permiso para construir una casa de veraneo en el número 26 de la calle de Les Carolines.




Durante su historia tiene varios dueños, que en algunos casos amplían su jardín, pero que queda mermado al producirse el alineado para formar la calle. En 2017, se limpió y restauró resaltando partes originales de la casa.
El Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, https://santpaubarcelona.org/ es una obra del Arquitecto Lluis Domenech i Muntaner. En 1401, se decidió construir un nuevo Hospital, y cosas del momento, el Papa Benedicto XIII, autorizó dicha construcción. Es uno de los más antiguos del mundo y fue concebido como es. El Rey Martín el Humano, comenzó las obras en 1401 y se terminó en 1450. En los siglos XVII, XIX y XX, se hicieron intervenciones. Se mantenía a base de donativos y legados. A partir del siglo XIX se convirtió en Hospital Universitario. A partir del siglo XIX, se necesitaba un nuevo hospital, un banquero catalán, Pau Gil i Serra, al morir deja un legado para que se construya con el nombre de Sant Pau, un nuevo Hospital, con los medios más avanzados del momento. Es como empieza la construcción en los mismos terrenos en 1901. Tras la muerte del Arquitecto, su hijo lo terminó y lo inauguró el Rey Alfonso XIII, en 1930.








El edificio se quedó pequeño y en 2009, se construyó un nuevo Hospital al norte del antiguo, y empezó la rehabilitación como Centro Cultural y visitable.
La Torre Bellesguard o Casa Figueras. Jaume Figueras, comerciante amigo de Gaudí, quiso construirse una casa en un enclave político, los restos del Castillo del Rey Martín el Humano y que fueron ocupados por el bandolero Serrallonga. Gaudí se inspiró en un Castillo, con una impresionante torre, las cañerías en forma de hiedra y alineaciones de ventanas que parecen un dragón.




https://www.barcelona.cat/es/conocebcn/pics/la-torre-bellesguard-92086008813
Bellesguard, significa Buena vista, ya que está en la parte alta de la ciudad, a los pies de la Sierra de Collserola, pertenece al período neogótico de Gaudí. En 2013, la familia dueña del edificio, para costear los gastos de la casa la abrió para visita al público y para otros menesteres, como bodas eventos y rodajes. https://es.wikipedia.org/wiki/Bellesguard
Está situada en Carrer de Bellesguard 20.
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San Sebastián/Donostia
Una ciudad elegante y bien comunicada.-
Bien comunicada por bus y tren con el resto del país y con Francia, es una ciudad cosmopolita, con un barrio antiguo lleno de bares en los que te sirven sus famosos pintxos (pinchos), que aunque no son muy baratos, son exquisitos. Sus famosas playas La Concha y Ondarreta, su paseo con las farolas típicas y la barandilla tan famosa, hacen una ruta muy apetecible.



La Bahía con sus dos montañas, el Monte Urgull y el Monte Igueldo, y su parque de atracciones, al que se llega por un funicular. La vista de la Bahía desde allí.


El paseo que rodea uno de ellos y dónde rompen las olas cuando hay temporal, está lleno siempre de curiosos. Y frente al muelle, el Casino y otra playa más.


El Festival de Cine conocido mundialmente, y los lugares para pasear. Restaurantes muy prestigiosos, tienes también.- Es una ciudad que la puedes visitar en un fin de semana, porque es pequeña. Muchas calles con zonas peatonales donde se sacan terrazas.-
Como lugares de paseo, el Casco Viejo, La bahía de la Concha, El Puerto y el Acuario, el Muelle dónde saltan las olas y alrededores de la Catedral, son los lugares más representativos.




El Peine de los Vientos, la célebre escultura de Chillida, a un extremo de la Bahía.

Procurad no ir cuando se celebra el festival de cine, pues los hoteles pueden cuadruplicar sus precios.
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Mis 100 Viajes a Barcelona.-2022 (3)
Plaza de Les Glories y Port Olimpic.
A raíz de los JJOO, se renovó toda la ciudad, se reorganizó la Ronda Litoral, y se ganó playa dónde antes había industrias. Se derribaron muchas fábricas que eran esqueletos y surgieron zonas para nuevas construcciones.

Una de estas zonas es la Plaza de Las Glorias, con su Torre Icónica. Se unió con un Tranvía, hacia la zona del Puerto Olímpico, y se construyeron las dos torres para alojamiento de los deportistas. En esta zona de la ciudad surgieron modernísimas construcciones e incluso Museos.-




De vez en cuando hay que dejar el Centro y visitar estas zonas.