Hay 39 km desde Granada al Puente del Tablate. Como sugerencia, esta excursión puede hacerse con «Civitatis.com», por que si vais con vuestro coche, el que conduce no puede disfrutar del paisaje. La carretera con muchas curvas, como es lógico, en una carretera de montaña, pero está bien y no es muy estrecha. Salimos al lado de nuestro hotel, en un mini bus, pues éramos siete personas. El Conductor Arturo, muy buen comunicador, nos iba contando por el camino, todo lo que era pertinente, la historia de como la autovía a Motril, estaba construida sobre un cementerio islámico, no declarado por los constructores; en el Puente del Tablate, que era la entrada a las Alpujarras, nos contó un poco como fue la conquista por los Reyes Católicos, teniendo en cuenta, que viajaban con nosotros una pareja argentina, y pasando la carretera entre unos cortados tremendos, nos dijo que habían sido tallados a mano por presos republicanos después de la Guerra Civil,

pasamos por Lanjarón, donde hay uno de los Manantiales de agua más importantes de España. Desde Lanjarón a Pampaneira hay 22 km de carretera de montaña, en el barranco de Poqueira,

aquí vivieron mucho tiempo los musulmanes después de la reconquista, el pueblo, todo blanco, se ve colgado de la Montaña.
Con casas cúbicas, encaladas con unas chimeneas muy peculiares, y con callejuelas, con un canal en medio por el que bajaba el agua de las alturas. Allí hicimos una parada,

había muchísimos grupos de visitantes. dimos una vuelta por el pueblo, todavía se conserva el lavadero público, y tiene una panadería dónde te venden todo tipo de productos de la zona, varios bares para desayunar, un telar y una tienda de chocolate, dónde te explican con paneles, como se hace y como se fabrica. Las calles estrechas y sinuosas, en cuesta, dejan entre medias pequeñas plazuelas. Hacen y te venden mantas típicas, a menudo pasas por una especie de pasadizo techado con pizarra sobre vigas de castaño, para aislar a los habitantes de arriba y para facilitar las relaciones vecinales en invierno.

Zona nevada normalmente, aunque ya no lo hace como antes

Después nos fuimos hasta Trevélez, el pueblo más alto a casi 1.700 metros de altura, allí nos esperaba una degustación de sus productos típicos, jamón serrano, chorizo, salchichón, lomo de dos tipos, queso con trufa y otro queso, con una copa de vino de la tierra y la charla agradable del bodeguero. El tercer paso fue Capileira, dónde además comimos.

Es un pueblo blanco, a buena altura también, con un mirador desde el que decían que en días claros se veía el Mediterráneo e incluso África.

Por detrás de este pueblo se veía el Veleta en días claros. Nosotros estuvimos con nubes. Allí comimos en La Plaza del Calvario en El Corral del Castaño.


La gastronomía Alpujarreña tiene origen morisco y entre sus dulces típicos están los soplillos, que es un merengue seco con almendras. Todos los embutidos, quesos, platos de caza y migas, gachas, y otros platos de montaña podéis degustar. Nosotros comimos un Lomo de Orza en finos filetes que estaba exquisito, con una ración, dio sobradamente para dos personas y un tomate aliñado, espectacular, con tomatones de esos grandes tipo Barbastro. A la vuelta, paramos por la Fuente Agria, un manantial de aguas ferruginosas potable que sale de la montaña y que mancha todo el lugar, y bajando 70 escalones, se llega a una cascada de esas aguas, que da tonos ferruginosos a todo el entorno. Algo único y digno de verse.


(Estas dos fotos, han sido cedidas por J .L.M.S. )
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