Iglesias Románicas y Mozárabes.
Para quién le guste este tipo de visitas, dentro del término municipal de la ciudad, hay dos barrios, que antes eran pueblos independientes, con dos joyas que merecen la pena visitar. Bien teniendo coche o en autobús urbano. Las descubrí gracias a Daniel, taxista número 8 de Ponferrada, que le gustaba este tipo de cosas y hablando, vio que también me gustaban a mí y me sugirió la idea, que acepté inmediatamente.
1.- Santo Tomás de las Ollas
2.- Santa María del Vizbayo.
1.- Santo Tomás de las Ollas, es Mozárabe del siglo X, está en la parte más alta de Ponferrada, es de planta rectangular con dos capillas, portada románica del siglo XII, con arco de medio punto. La capilla lateral, fue edificada en 1.700.-
Está en una placita muy tranquila. Está cerrada, pero en un lateral, te indica que en el número 7 de la Plaza, preguntes por Lela, que es una viuda que tiene la llave y te la enseña y te la explica. La mujer, que era mayor, tenía ganas de hablar y me contó además su vida personal. Muy agradable. El ábside espectacular, me recordaba a algunas iglesias de la zona de las Merindades en Burgos, y la pila bautismal, del siglo X, una reliquia.




2.-Santa María del Vizbayo, está en el lado opuesto de la ciudad, también en alto, y con el cementerio pegado al ábside. Cuando llegué había una señora, que me explicó la Iglesia de cabo a rabo, con anécdotas y queriendo buscar algo más. Es una joya del románico, con una sola nave, con cabecera semicircular, hecha de sillarejo con sillares irregulares, la nave cubierta por bóveda de cañón, sus arcos de herradura rebajados y la ventana del testero son las características más peculiares. Del siglo XI, con reminiscencias mozárabes, hacen que posiblemente sea la iglesia románica más antigua del Bierzo.
Lo primero que me llamó la atención es que se conservaba la primitiva escalera que subía para tocar las campanas, me explicaron que no se usaba por seguridad, ya que estaba en muy mal estado. Y habían puesto una cuerda, para tocar las campanas sin subir,

A ambos lados del ábside, había unos canecillos con su pintura original.

Había dos pilas bautismales de la época de la Iglesia.


En el ábside se conservaban solamente dos canecillos. Y en el lateral que daba al Cementerio, una sencilla portada románica con restos de policromía de la época.

El entorno impresionante.

El ábside fue objeto de una interesante explicación. Son dos aberturas, con una columna en medio. Pero….la mujer decía, que esas dos aberturas, vistas desde dentro, cuando daban los rayos del sol y se reflejaban en el centro, simulaban ser la Virgen y San José y dependiendo de la inclinación, podían parecerse a una monja y un monje. O incluso llevando algo en las manos. La mujer nos enseñó en su móvil, varias fotos tomadas de esos reflejos.


Y exteriormente, nos enseñó un sillar pensando que podría ser la marca del cantero. Yo le dije que lo que me enseñaba, no parecía la marca del cantero, pero hice esta foto con zoom y debajo, si parecía haber marcas de cantero.

En el porche de la Iglesia, nos hizo ver una zona cuadrada en el suelo, que contaban que allí había una entrada a un túnel, que los mayores decían que llevaba hasta el Castillo. Muy difícil parecía, pues tenía que bajar el cerro y pasar bajo el río, pero…nunca se sabe.
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